Entradas

Todo el equipo del Centro Odontológico ALAIA os desea unas felices fiestas de Navidad en compañía de vuestros seres queridos.

Queremos aprovechar para agradecer a tod@s los pacientes la confianza que cada día depositan en nuestro equipo de profesionales. Su fidelidad nos motiva para seguir adelante cuidando su salud dental y su bienestar general. 

Nuestro compromiso es firme. Vamos a continuar con nuestro proceso de Odontología digital, ofreciéndote las técnicas más novedosas del sector y mejorando tu experiencia en clínica gracias a los equipos más punteros, que nos permiten realizar diagnósticos más precisos. Nuestros especialistas no se conforman y llevan a cabo una formación continua que les permite estar a la última en procedimientos odontológicos. 

Todo nuestro esfuerzo para tener la mejor recompensa: tu sonrisa. A disfrutar de comidas, dulces y bebidas típicas de estas fiestas, pero sin olvidar una correcta higiene bucal. La prevención es siempre la mejor forma de tener unos dientes sanos.

Que esas sonrisas tan especiales para nosotros brillen más que nunca. Es el mejor regalo que podemos hacer a aquell@s que nos importan de corazón. 

Que cada segundo de la Navidad sea entrañable e inolvidable para ti y los tuyos. 

¡Feliz Navidad! Eguberri on!

Ya es casi una costumbre acordarse de la salud cuando, cada 22 de diciembre, la lotería navideña pasa de largo por nuestra puerta. 

Y si nos preocupamos durante todo el año de nuestro bienestar, ya tenemos prácticamente el boleto ganador en lo que al apartado más importante de la vida se refiere. 

Según la Encuesta Europea de Salud, en nuestro país casi un 80 por ciento de los hombres y un 72 por ciento de las mujeres mayores de 15 años se sienten afortunad@s en este sentido, valorando su estado general como muy bueno o bueno. 

El cuidado de la salud, además, abarca diversos ámbitos relacionados con la calidad de vida de las personas. No sólo depende del bienestar físico, sino también mental, pues la armonía entre cuerpo y mente es fundamental para la felicidad humana. Es por esto que, todo aquel que aspira a tener una vida sana y plena, debe enfocarse en su bienestar integral.

Se trata de una condición que, además, no se alcanza por sí sola y requiere de cierto esfuerzo y voluntad. Es necesario alejar los malos hábitos como fumar y beber en exceso. También es fundamental alimentarse de forma adecuada y llevar una vida activa. Como antes hemos reseñado, no nos olvidemos del bienestar emocional, psicológico y social.

En pocos días, el “Gordo” estará en el aire, y todo el país en vilo ante un sueño con mínimas probabilidades…pero la ilusión y la esperanza, ante todo. La idea de la salud volverá a presentarse en nuestra mente para recordarnos la esencia de nuestro día a día. El próximo año pasaremos, una vez más, por la Administración de Lotería porque las tradiciones también son saludables y nos recuerdan que de esa manera nuestro corazón se llena de felicidad. 

La salud, lo primero.

La herencia genética de nuestra familia no sólo se traduce en el color de los ojos o la estatura, también se manifiesta en la salud bucodental que vayamos a tener. La forma de la cavidad bucal, la disposición y el tamaño de los dientes o ciertas patologías están directamente relacionadas con nuestros progenitores. 

Esta información hereditaria no se puede modificar, porque es parte del material genético de cada persona. En cambio, sí es posible indagar sobre ello con el objetivo de actuar a tiempo, antes de que los problemas de herencia dental den la cara. 

Las características físicas que nos trasmiten los padres pueden determinar: el tamaño y forma de los dientes, la calidad del esmalte, malformaciones en los tejidos y la colocación de las piezas dentarias, labio leporino e, incluso, dientes supernumerarios o la ausencia de éstos. Se hereda lo que se denomina dentinogénesis, es decir, dientes decolorados o translúcidos, por no generarse bien la dentina. La composición de la saliva y el Ph de la boca tienen su origen en los genes y esto, a su vez, influirá en la salud oral.

La enfermedad periodontal también está ligada a factores genéticos. Varios estudios han demostrado que existe una mutación genética que aumenta el riesgo de sufrir esta patología en un 70 por ciento. Aunque otras causas hereditarias, como un organismo bajo de defensas, también pueden colaborar en la aparición de periodontitis. Gracias a los avances científicos, se ha podido demostrar que las formas más severas de enfermedad periodontal solamente se dan en personas que disponen de esa carga genética. Esto nos lleva a destacar la importancia del diagnóstico precoz.

En cuanto a los problemas de apiñamiento dental o malformaciones bucodentales, con una influencia genética directa, cuanto antes comiencen los niñ@s a hacer sus correspondientes visitas al dentista, mayores serán las opciones para detectar y tratar correctamente estos trastornos. 

También hay que señalar que, aunque la predisposición genética de cada individuo juegue un papel importante en la salud oral, no mantener unos hábitos higiénicos y dietéticos saludables puede dar al traste con la herencia recibida, si era satisfactoria, o empeorar el legado, si era frágil. Por ello, acudir al odontólogo resulta vital. Si, además, padres e hij@s comparten consulta, será más sencillo conocer y detectar prematuramente las patologías familiares congénitas. 

Y la mejor herencia será siempre fomentar unos buenos hábitos de higiene dental. Desde la infancia, tenemos a nuestros mayores como el mejor ejemplo a seguir.

Salud y herencia dental, dos términos que van de la mano.

La medicina regenerativa tiene como objetivo utilizar los propios recursos de nuestro organismo para regenerar tejidos y recuperar funciones dañadas. 

De esta premisa parte el tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento que se ha utilizado, no sólo en Odontología, sino también en especialidades como la Traumatología, Dermatología, Oftalmología o Medicina Estética, entre otras. A través de esta técnica, es posible aislar, concentrar y extraer de la sangre proteínas que desempeñan una función esencial en los procesos de reparación de los tejidos. Es decir, ayudan al cuerpo a curarse por sí mismo. Estas proteínas son los factores de crecimiento. Unatecnología que ha supuesto una revolución en el campo de la Odontología, ya que permite ofrecer soluciones mínimamente invasivas, personalizadas y seguras. 

Es un tratamiento fundamental en Implantología Oral ya que supone una reparación natural de los tejidos dañados. Se estimula el proceso de cicatrización y se acelera la integración del implante en el hueso. Además, disminuye la inflamación y el dolor. 

Los implantes humectados con plasma rico en factores de crecimiento tienen una estabilidad más alta, se reduce el riesgo de complicaciones postquirúrgicas y también se reducen las molestias. A veces, incluso puede utilizarse para generar nuevo hueso en casos complejos. 

Las aplicaciones terapéuticas más comunes son: las extracciones dentales, los procesos implantológicos, pacientes con pérdida de hueso y tratamientos de defectos periodontales. 

El Centro Odontológico Alaia te ofrece esta posibilidad gracias a sus profesionales cualificados, con una amplia experiencia. Contamos con el equipamiento y la formación específica para la aplicación de esta tecnología.

Investigación y vanguardia en los tratamientos dentales.

Un curetaje o raspado dental es una limpieza profunda de la boca realizada por un dentista o higienista. El objetivo es limpiar la placa dental, los depósitos y el sarro que se acumulan continuamente en las superficies de los dientes. Ayuda a prevenir los problemas de salud bucodental, como caries, encías enfermas o patologías alveolares. 

Suelen realizarse, principalmente, en la parte superior de las piezas dentales y en la raíz, donde la placa y el sarro se unen y forman una base de acumulación de bacterias. El procedimiento se realiza con anestesia local, para minimizar el dolor y las molestias. Se denomina así ya que los raspados se realizan con unos instrumentos metálicos llamados curetas.

Este tratamiento se llevará a cabo si hay una indicación clínica, es decir, el dentista considera que hay daño dentario profundo, enfermedad periodontal activa, caries profundas o si hay tejido biológicamente activo alrededor de un diente afectado. Es muy probable que se plantee una radiografía para evaluar la extensión del daño.

El curetaje es un tratamiento con una recuperación rápida. A posteriori, el especialista le trasladará al paciente una serie de cuidados y recomendaciones adicionales, como el uso de un cepillo con cerdas suaves, seda dental y enjuagues bucales. 

Puede surgirnos una duda: ¿qué diferencia hay entre el curetaje y una higiene dental tradicional en Clínica? El primero intenta solucionar un problema grave, como la periodontitis y la recesión gingival. El segundo, en cambio, se hace de forma periódica con un objetivo de prevención. El curetaje es un tratamiento más intensivo y se realiza por debajo de la encía, cuando la placa bacteriana ha llegado hasta la raíz del diente. La limpieza bucodental es una técnica no invasiva, que elimina el sarro adherido a la superficie del diente, a nivel del margen de las encías, para evitar así que se acumule. 

El curetaje dental logra muchas mejoras: es más difícil que las bacterias y la placa se adhieran a las superficies limpias de los dientes, baja la inflamación de las encías y éstas se unen con más intensidad a las superficies tratadas de las raíces dentales. 

Y, precisamente, la mejor manera de prevenir un curetaje dental es mantener una buena higiene oral, así como acudir al dentista, al menos, una vez al año para el correspondiente examen bucodental. Además, se valorarán tratamientos previos a esta técnica (como recetar antibióticos o realizar una limpieza en consulta) antes de decidir este procedimiento. 

Ponte en buenas manos. Consulta a nuestros especialistas.

Hasta los seis años, la tarea del cepillado debe estar bajo la supervisión de un adulto. También dependerá de su grado de autonomía. De esta manera, confirmaremos que se hace de forma correcta. 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de un 60 por ciento de los escolares tiene caries, una de las enfermedades más frecuentes entre la población infantil. Por ello, se les considera uno de los grupos de mayor riesgo. Las visitas al dentista deben comenzar cuando haya cumplido los dos años o si ya tiene todos los dientes temporales. De esta manera, se podrá controlar el crecimiento y desarrollo de sus piezas dentales y el odontólogo podrá darle los primeros consejos a seguir. 

El cepillado infantil, al igual que el adulto, no debe durar menos de dos minutos, para eliminar toda la placa bacteriana. La higiene oral más importante es la de la noche, ya que evita que el esmalte de los dientes se deteriore por la acumulación de placa. Además, durante las horas de sueño, hay un cambio de Ph en la saliva que favorece la actividad bacteriana y, con ello, la aparición de caries.Es también importante asegurarnos de que limpian todas las caras o superficies del diente y no se olvidan de la lengua. 

Se debe utilizar una pasta dentífrica y enjuague específicos para ell@s. Estos productos contienen las dosis adecuadas de flúor para su edad y no perjudican su salud. En cuanto al cepillo infantil, debe tener un cabezal pequeño, con filamentos suaves y de punta redondeada. Es importante renovarlo cada tres o cuatro meses y, sobre todo, después de pasar por una gripe o resfriado. Los cepillos eléctricos, homologados y diseñados para los más pequeñ@s son también una buena opción, especialmente cuando comienza la erupción de las piezas permanentes. A partir de los 12 años, con todos los dientes definitivos en la boca y con una cavidad oral de un tamaño similar a la del adulto, podrá empezar a utilizar cepillos como los nuestros. El uso de colutorios debe retrasarse hasta los 5 años o, realmente, cuando sepa escupir y sea capaz de utilizarlos sin deglutir el contenido.

En cuanto a la alimentación, debe ser sana y equilibrada. No es necesario eliminar los dulces de la dieta del niñ@, pero sí limitar su consumo e indicarle que debe cepillarse los dientes después de ingerirlos.  

La labor educativa de los padres es esencial en el cuidado de la salud. Además, hay que servir de ejemplo y motivación, manteniendo una correcta y diaria higiene oral. Al acostumbrarles a una limpieza suave y a pasar el hilo dental, se creará un hábito o patrón de cuidados que los acompañará el resto de sus vidas. 

El resultado de estos cuidados será una maravillosa y tierna sonrisa.

Se trata de una afección crónica inflamatoria que afecta directamente a las mucosas orales, es decir, lengua, interior de la mejilla, paladar y suelo de la boca. Esta patología no es infecciosa y tampoco contagia, pero sí es molesta. Al tratarse de una enfermedad crónica, el paciente puede sufrir brotes de reactivación.

Se presenta como manchas rojas y abultadas, manchas blancas, inflamación de las encías o llagas. En cuanto a las molestias, podemos notar ardor, sensibilidad a ciertos alimentos calientes o picantes, irritación y sangrado durante el cepillado o problemas en la deglución o incluso el habla. 

Para hacer un diagnóstico seguro, el dentista realizará una inspección visual de la cavidad oral. En muchas ocasiones, con ese examen previo ya se puede hablar de liquen plano oral, pero si hay dudas, el especialista planteará realizar una biopsia. Se trata de un procedimiento que extrae una muestra de tejido para examinarlo en un laboratorio especializado en anatomía patológica.

Lo cierto es que se desconoce la causa exacta de esta enfermedad. Algunos expertos creen que debe su origen a un desorden inmunológico de tipo genético. El sistema inmunitario atacaría las células de la mucosa oral, pero no se sabe el porqué. Lo que sí está probado es que las mujeres presentan una mayor prevalencia de esta enfermedad. Otros estudiosos hablan de diversos desencadenantes como alteraciones del sistema nervioso, alergias o deficiencia de nutrientes. Lo que está claro es que hacen falta más estudios que aporten información científica.

Hay algunos factores de riesgo como el tabaquismo o el alcohol, una alimentación con mucho azúcar o excesivamente ácida, algunos medicamentos o padecer enfermedades sistémicas, como la diabetes. Los síntomas también pueden agravarse con el estrés del día a día. En cuanto al tratamiento, no existe uno que logre eliminarlo de manera definitiva ya que, como hemos citado, se trata de una patología crónica. Hay medicación para los síntomas más graves que logran aliviar el dolor o reducir la inflamación. 

Es importante acudir al especialista ante cualquier mancha en la boca. Estas lesiones pueden ir aumentando de tamaño y, en algunos casos, podrían derivar en un carcinoma escamoso o cáncer en la cavidad oral. Aunque es un riesgo bajo, conviene realizar un seguimiento para mayor tranquilidad. 

Actúa a tiempo para no condicionar tu día a día.

El Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española promueven la campaña “Salud Oral y Nutrición”, con el objetivo de concienciar a la población general sobre la importancia que tiene la alimentación en la salud bucodental. Los organizadores han decidido que la campaña se realice bajo el lema “A pedir de boca”.

Los profesionales del Centro Odontológico ALAIA nos sumamos a esta iniciativa al considerar que es una herramienta útil que demuestra que la nutrición es factor fundamental para mantener una buena salud oral.

En muchas ocasiones, la salud bucodental se ve comprometida al cometer errores en nuestra alimentación: abusando de alimentos procesados o ricos en glucosa, con harinas refinadas, consumiendo en exceso bebidas azucaradas o alcohol.

Según el presidente del Consejo de Dentistas, Óscar Castro, la alimentación desempeña un papel crucial en la prevención de enfermedades bucodentales y en el mantenimiento de una buena salud general por lo que seguir una dieta sana y equilibrada nos va a ayudar a lograr una boca en óptimas condiciones en todas las etapas de la vida. Muchas veces, cometemos errores en nuestra alimentación que hacen que se vea comprometida esa salud.

Nuestro objetivo con esta campaña consistirá en aconsejar y recordar a los pacientes los beneficios de una buena nutrición y unos hábitos saludables en nuestro día a día. 

La salud requiere la provisión adecuada de vitaminas, minerales, fibra, agua, carbohidratos, proteínas, grasas y otros micronutrientes a las células y órganos para así sustentar la vida. Existe una vital asociación entre la nutrición y las condiciones de salud oral, con muchos factores interrelacionados. Por ello, la desnutrición puede influir en el crecimiento maxilofacial, en enfermedades dentales o de la mucosa oral.

Come sano y tu sonrisa brillará.

A pesar de que una extracción dental es un proceso bastante común y generalizado, no deja de ser una intervención que hay que llevar a cabo con el máximo cuidado y rigor. Tan importante es elegir un buen profesional, en un entorno seguro, como seguir las recomendaciones para los cuidados posteriores. Así, lograremos una mejor y más rápida recuperación. 

Un tratamiento dental, que incluye la extracción de cualquier pieza, implica una agresión para la encía y el alveolo. Si bien el proceso es ambulatorio, la complejidad depende de cada caso. No es igual la recuperación tras la extracción de una muela del juicio que está dentro de la encía, que una muela que ha crecido libremente u otra que oculta un absceso. 

Durante las primeras 24 horas después de la intervención, es normal que la zona se encuentre sensible. Hay algunos consejos generales que nos pueden ayudar: 

-Morder la gasa compresiva que te ha colocado el dentista, al menos, durante 1 hora. 

-No enjuagar la boca. Limpiar el exceso de saliva o sangre con una gasa estéril.

-Aplicar hielo para reducir la inflamación.

-Dormir con la cabeza lo más incorporada posible.

-Relajarse y guardar reposo.

-Tomar los antibióticos que recete el dentista.

-Seguir una dieta blanda. 

-No fumar ni tomar alcohol.

Mantener una correcta higiene oral es muy importante para favorecer la cicatrización de la zona. Como durante las primeras 24 horas tras la extracción no se pueden hacer enjuagues, es vital mantenerse hidratado y beber agua. A partir de las 24 horas, se podrá hacer un enjuague suave con agua tibia con sal y un cepillado de los dientes con relativa normalidad. Hay que emplear un cepillo con las cerdas suaves y realizar movimientos pausados, no agresivos. No cepillar directamente la zona del alveolo, para evitar romper el coágulo. Y no hay que olvidarse de la lengua. El sangrado y la placa también se acumulan en esta zona y pueden generar mal aliento. Los siguientes días se podrá comenzar a usar colutorios de clorhexidina para contribuir a la higiene bucal.

Si se siguen estas recomendaciones durante las primeras 24 horas después de la extracción dental, seguramente no habrá problemas y las molestias remitirán pronto.

El tejido de la encía sanará en unas tres o cuatro semanas. No dudes en contactar con tu odontólogo si existe un sangrado muy persistente o notas la zona entumecida o con dolor fuerte. 


Nuestro equipo de profesionales te marcará las pautas a seguir.

La osteoporosis es la enfermedad ósea más frecuente, asociada con el envejecimiento. Hasta 75 millones de personas la padecen en Europa, Estados Unidos y Japón, según datos de la Sociedad Española de Reumatología. 

Las mujeres posmenopáusicas son el colectivo poblacional más afectado por esta patología, con una prevalencia en este grupo de hasta un 25 por ciento. Esta enfermedad se caracteriza por una disminución de la densidad ósea, que produce deterioro del tejido y aumento de la fragilidad del hueso. 

A nivel oral, los pacientes con osteoporosis deben mantener una rigurosa higiene dental, con un dentífrico fluorado, y llevar a cabo las visitas periódicas al dentista. Esto les ayudará a mantener un buen estado de salud y será una manera de prevenir enfermedades bucodentales que puedan requerir cirugía o tratamientos complejos. 

La alimentación y el deporte son claves también en el paciente con osteoporosis. La primera debe estar basada en vegetales y hay que reducir el consumo de carnes procesadas y bebidas azucaradas. En cuanto a la práctica deportiva, hay que evitar el sedentarismo y optar por una actividad adecuada y sin riesgo. Es muy importante también evitar el tabaco y el exceso de alcohol. 

La pérdida de masa ósea en la boca es señal inequívoca de que el proceso se puede estar reproduciendo en otras partes del cuerpo. En el Centro Odontológico ALAIA somos capaces de comprobar esta situación con una prueba diagnóstica: las radiografías panorámicas u ortopantomografías. Gracias a este innovador equipamiento, podremos obtener una visión completa de los maxilares, las articulaciones mandibulares y la dentadura. Si hay debilidad ósea, apreciaremos las señales que lo demuestran y podremos aconsejar a nuestro paciente. Esa reducción de la masa del hueso maxilar afectará al equilibrio que existe en la boca. 

Hay otros signos que pueden alertar sobre la posibilidad de padecer osteoporosis: mayor progresión de la enfermedad periodontal, pérdida prematura de dientes, dolor bucal, ardor, sequedad en las mucosas o alteraciones en la percepción del gusto. Por otro lado, esta patología dificulta la integración de implantes dentales o el uso de dentaduras postizas, con los consecuentes efectos negativos en la calidad de vida de los pacientes. 

También sería importante concertar una entrevista con el odontólogo cuando otro especialista diagnostica la enfermedad y antes de comenzar el tratamiento. Algunos fármacos pueden provocar, como efecto adverso, una osteonecrosis de los maxilares. Esto supone una curación lenta de las exodoncias o de otras cirugías orales, así como de una infección e inflamación de los tejidos blandos. Aunque la incidencia es baja, su manejo es muy complejo.

No dudes en consultarnos. Tu sonrisa te lo agradecerá.