Diferencias entre sarro y placa bacteriana

La boca tiene una forma muy particular y eso hace que se acumulen restos de comida al ingerir los alimentos. Especialmente, entre las piezas dentales y las encías.

Esa acumulación genera placa bacteriana y, en un siguiente paso, sarro. Aunque a veces estos términos generan algo de confusión, las diferencias son muy claras.

La placa bacteriana es un conjunto de microorganismos que habita en la boca, especialmente, en dientes, encías, obturaciones y puentes. Se forma de manera constante, haciéndose mayor con el tiempo y si consumimos ciertos alimentos, sobre todo, aquellos con un alto porcentaje de azúcar. Puede ser responsable de la halitosis o mal aliento si no se limpia después de cada comida. Si esa falta de higiene se prolonga en el tiempo, la placa se va endureciendo y se convierte en sarro.

El sarro es una capa dura, de color amarillo, que se adhiere al esmalte de los dientes y por debajo de la línea de las encías. Puede absorber manchas y causa la decoloración de los dientes. Provoca las denominadas enfermedades periodontales que, no tratadas, pueden ocasionar la pérdida de piezas dentales. Cuando el sarro se instala es difícil quitarlo con el cepillado diario, por lo que deberá intervenir nuestro dentista. Cuanto más lo dejemos, más sólido y resistente se hará y el problema será mayor.

La batalla a librar frente a la placa bacteriana o el sarro es sencilla, pero debe ser constante: limpieza, limpieza y más limpieza diaria. Y, por supuesto, acudir a tu dentista cada 6 meses, aproximadamente, para hacerte una revisión y una limpieza profesional, cuando así te lo recomiende el especialista.

Debemos cuidar siempre nuestra salud oral, a lo largo de toda nuestra vida. Pero en la etapa infantil hay que estar especialmente atentos ya que es cuando se crean los hábitos de higiene y limpieza diaria.

Fomenta esta costumbre entre los más pequeños para que así mantengan su disciplina en la edad adulta y sean conscientes de la importancia de cuidarse la boca. Es necesario crearles rutinas que luego asumirán de manera inconsciente.

Evita la placa y el sarro y conservarás la salud y belleza de tu boca.