La higiene bucal es algo realmente importante para lograr una sonrisa bonita y evitar algunos riesgos que pueden ocasionar enfermedades en los dientes. Casi todas las patologías orales están provocadas por una carencia de higiene dental o un cepillado inapropiado. Hay que buscar una técnica correcta.
El cepillo de dientes eléctrico lleva en el mercado más de 60 años, pero ha sido a partir del año 2000 cuando su uso se ha extendido por nuestros hogares.
Los movimientos oscilantes de este cepillo nos van a permitir una mayor precisión en la higiene de nuestras piezas dentales, pero siempre haciendo el movimiento correcto y la presión justa durante el cepillado. Hay personas que creen que por apretar más logran mejor resultado. Es una creencia errónea. Lo que vamos a conseguir así es aumentar el riesgo de lesiones y sangrados, así como elevar la posibilidad de desgastar el esmalte natural de nuestros dientes.
Por otro lado, es muy importante tener en cuenta que estoscabezales también se deterioran con el uso continuado. Además, tras un tiempo, suelen acumular bacterias. Es necesario cambiarlos cada 2 meses aproximadamente. Así se garantiza una experiencia dental mucho más satisfactoria. Por supuesto, es interesante que esté al máximo de carga para que su efectividad sea la adecuada.
El uso inadecuado del cepillo eléctrico puede producir abrasión en los dientes y retracción en las encías, pero no como consecuencia directa del propio cepillo. Ocurre cuando la técnica de cepillado no es la correcta, se usa un dentífrico demasiado fuerte o las cerdas son especialmente duras.
Una posición correcta del cepillo durante un tiempo suficiente en cada diente optimiza el resultado. Hay que distinguir cuatro cuadrantes, dos superiores y dos inferiores y el tiempo en cada zona será de unos 30 segundos, realizando movimientos circulares. Es muy importante no olvidar el interior de los dientes, además de las muelas.
Es posible que cuando hay un proceso de inflamación de las encías o gingivitis, el odontólogo desaconseje el uso del cepillo eléctrico. Esto se debe a que los movimientos y la fricción de este utensilio puede provocar mayor retracción de las encías afectadas. Cuando el problema se resuelva, volveremos a nuestra rutina de limpieza.
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