Principales causas del dolor dental
El dolor de dientes es la causa más frecuente de consulta en las clínicas odontológicas. Además, es uno de los más molestos que se pueden sufrir y es muy variable en cuanto a su intensidad y características.
Se origina en las terminaciones nerviosas que se insertan en la pulpa del diente desde su raíz, ya que el esmalte es completamente insensible. Entre sus principales causas están la caries profunda que afecta al nervio, enfermedades de las encías como la gingivitis o periodontitis y la hipersensibilidad por esmalte desgastado. Otras causas frecuentes son el bruxismo, abscesos dentales, dientes fracturados o la erupción de las muelas del juicio.
Ante el dolor dental, lo más importante es establecer su causa y realizar el tratamiento que prescriba el odontólogo. Por lo tanto, independientemente de su intensidad y duración, debe ser siempre motivo de consulta con el dentista. A menudo, suele tener un inicio repentino. Puede ser constante o intermitente y suele agudizarse al comer o beber, en especial, con alimentos muy fríos o calientes. A veces, el dolor se nota exclusivamente al presionar la pieza dental. También puede acompañarse de inflamación de las encías, fiebre, dolor de cabeza, secreción con mal sabor de boca o halitosis.
Teniendo en cuenta sus principales causas, la mejor prevención consiste en mantener una buena higiene bucodental. Asimismo, es conveniente seguir una dieta baja en azúcares para evitar la aparición de caries. Las revisiones en Clínica cada seis meses, aproximadamente, son importantes para evitar problemas mayores.
En un primer momento, se puede recurrir a un medicamento analgésico para aliviar el dolor. Si éste persiste o se hace más agudo, será conveniente acudir al Centro Odontológico para hacer una exploración y buscar el origen. Sobre todo, si el paciente percibe otra sintomatología añadida. Cuando el dolor aparece, también nos podemos ayudar de geles o enjuagues bucales con anestésico, ya que pueden proporcionar alivio temporal en casos de sensibilidad o inflamación de las encías.
¡Recuerda! Es fundamental no automedicarse. Un diagnóstico profesional asegura que el problema sea identificado y tratado de forma efectiva. El dolor dental es una señal de alerta que no debe ignorarse.


