Diabetes y salud oral
Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sistema sanitario en las próximas décadas es el manejo de las enfermedades crónicas. Ponemos el caso de la diabetes, de la que se espera que tenga una incidencia todavía mayor en el futuro, debido a los cambios en el estilo de vida y a una población cada vez más envejecida.
Se trata de una patología que está asociada con infecciones y problemas de salud bucodental, principalmente la enfermedad periodontal. La evidencia científica confirma que tener diabetes multiplica por tres el riesgo de sufrir periodontitis y que ésta evolucione con más rapidez. Esto es así porque la enfermedad provoca una importante respuesta inflamatoria frente a las bacterias patógenas presentes en la encía, lo que acelera la destrucción de los tejidos de soporte periodontales.
A su vez, la periodontitis puede agravar la diabetes, dificultando el control de la glucemia debido a que puede hacer aumentar la resistencia a la insulina de una manera similar a como lo hace la obesidad.
Subrayamos, por lo tanto, la relación de bidireccionalidad. L@spacientes deben entender que la salud bucodental debe formar parte del control y manejo diario de su patología crónica.
Otros problemas asociados a la diabetes a nivel de salud bucodental son la sequedad bucal, la candidiasis oral o una cicatrización complicada. También una sensación de ardor o escozor en la boca, relacionado, sobre todo, con la medicación parala diabetes.
Los dentistas pueden ayudar a la detección precoz de la enfermedad gracias a las alteraciones orales que se pueden observar en la práctica clínica. Es importante aconsejar un estilo de vida saludable: mantener una alimentación sana y equilibrada, practicar actividad física diaria y evitar el tabaco, así como el consumo de alcohol en exceso.
El Consejo General de Dentistas recomienda al paciente diabético acudir al odontólogo, al menos, dos veces al año y siempre que haya una lesión o alteración en la boca. Son personas que deben extremar la higiene oral, cepillándose los dientes después de cada comida con un cepillo de cerdas suaves y pasta dentífrica fluorada. La recomendación es usar también seda o un cepillo interdental para la limpieza diaria.
Tener la diabetes controlada es la mejor prevención para las enfermedades bucodentales.



