Cómo proteger el esmalte dental
La capa más dura y mineralizada del cuerpo humano es el esmalte dental. Aunque su resistencia es increíble, este escudo natural de los dientes puede verse comprometido por una higiene oral deficiente, el consumo excesivo de azúcares y/o ácidos o el desgaste natural con el paso de los años.
El esmalte dental es la capa externa que recubre los dientes y les proporciona dureza. Está compuesto principalmente de minerales, como la hidroxiapatita, que lo hacen altamente resistente. Su función principal es proteger los dientes contra el desgaste, las bacterias y los ácidos presentes en los alimentos.
Cuando se debilita, las piezas dentales quedan más vulnerables a la caries. Por eso, es crucial protegerlo y remineralizarlo para mantener los dientes fuertes y prevenir la formación de patologías desde sus etapas iniciales. Las primeras señales de debilitamiento pueden ser la sensibilidad dental, dientes astillados o fracturados y un cambio de color a un tono amarillento u opaco.
Estos son algunos consejos a seguir:
-Evita el cepillado agresivo: utiliza un cepillo de cerdas suaves y una técnica y movimientos adecuados.
-Recurre a productos con flúor para remineralizar el esmalte: se trata de un mineral natural que desempeña un papel muy notorio en la prevención de la caries.
-Usa hilo dental: varias investigaciones demuestran que la seda dental elimina el 73 por ciento de la placa, mientras que el cepillado elimina aproximadamente el 65 por ciento.
-Mantén una dieta equilibrada: es recomendable limitar el consumo de alimentos y bebidas ácidas, como los refrescos o los cítricos. Cuando cepillemos los dientes, tras las comidas, es mejor esperar alrededor de 20 minutos. De esta manera, reduciremos el riesgo de erosión provocado por la ingesta de estos alimentos.
-Vigila el estado de tu cepillo dental: es importante cuidar nuestra herramienta de limpieza oral. Se recomienda reemplazarlo cada 3 meses, evitando así la acumulación de bacterias.
-Añade un colutorio para completar la rutina diaria.
Padecer bruxismo, boca seca o fumar también son factores que pueden afectar al esmalte dental. Ocurre lo mismo si consumimos alcohol en exceso o mordemos objetos muy duros. Visita al dentista regularmente. Un control profesional puede detectar problemas a tiempo y aplicar tratamientos de refuerzo.
El esmalte es clave para una sonrisa saludable.



